Rainbow de Italia

Después de mi primer festival trance en el que decidí que no iría a más festivales trance me encaminé muy ilusionada hacia el Rainbow Europeo de Italia, mi primer rainbow grande después del de Hungría hace 3 años.  Ni siquiera tuve que ir en autostop, fui como una burguesa en coche compartido. Tuve la suerte de hacer buena amistad con dos chicas que querían ir, una de ellas con coche, y como Íbamos todo el tiempo por carretera nacional sÓlo pagué 10 euros. Dormimos en un viñedo, nos despertó la policía a la 1 de la madrugada pero al final nos dejaron quedarnos hasta la mañana. Cuando ya estábamos llegando a donde estaba el parking, en Tramonti di Sopra, nos dio por mirar el pronóstico del tiempo y vimos con horror que había tormentas los próximos días. Me entró un poco el pánico porque no me apetecía nada caminar 4 o 6 horas con tormenta y llegar arriba para no poder salir.

Al llegar al parking se me fue un poco el miedo, nada más llegar me senti como en casa; se me acercó un chico, me abrazó y me pidió si le podía rapar el pelo. Esas cosas que pasan a diario en la ciudad vaya 🙂 Lo rapé como pude y casi me rapo yo de nuevo porque me apunto a un bombardeo pero no parecía tener mucha batería esa maquina asi que lo repensé para no quedarme a medias.

Estabamos muy cansadas del viaje pero nos pidieron si podíamos ayudar a cargar el helicóptero.

¿Helicóptero en el rainbow? Sí. Desde ese momento supe que este rainbow iba a ser muy especial. Para empezar lo máximo que había caminado para llegar a un rainbow desde el parking era una hora, la mayoría son 20 minutos y el pueblo suele estar a 10km por carretera asfaltada.

El helicóptero ya estaba haciendo viajes tontos para turistas así que no lo habían contratado especialmente. Ayudamos a llenarlo de ollas gigantes, un tipi, muchos sacos de arroz, cebada, verduras…prácticamente todo local y ecológico. Nos dijeron que lo habian comprado a crédito y que se pagaría en septiembre con las futuras donaciones del sombrero mágico. ¡Qué bien organizado!

Yo no me animaba a subir todavia por el tiempo así que nos recomendaron un area de picnic con baño, enchufe, un rio bonito, mesas, agua potable…de lujo para un prerainbow. Nos juntamos unos cuantos compartimos lo que teníamos y cocinamos algo. La principal diferencia es que todavía ahí la gente bebía alcohol y la energía todavía es un poco rara.

Estuvimos dos o tres noches ahí. Con el palito recogecolillas que me llevé con permiso del festival trance limpié un poco el area de picnic lo que habian dejado los domingueros para que no piensen que los hippies somos unos sucios y porque me he acostumbrado a ayudar allá donde voy.  Aunque esté en un bar y pague mi café llevo mi taza a la barra y si el camarero está estresado le limpio hasta las demás mesas, por ejemplo, aunque se extrañe. Y todos tenemos una actitud bastante similar de ayuda comunitaria.

En esos días prerainbow me di cuenta que la gente del pueblo estaba encantada con nuestra presencia, supongo que sobretodo la tiendita y el bar. Al parecer es un pueblo donde no viven mas de 200 personas y nunca pasa gran cosa. Saludé a los carabinieri que estaban en el parking y me sonrieron de vuelta. Buena señal también. (En el rainbow del año pasado la policía los echó tres veces).

 

 

 

Cuando al fin nos decidimos a subir, después del ultimo capuccino, hacía un sol espléndido. No daban lluvias. A la media hora, ya sudando como nunca por el desnivel de la primera parte y el peso de mi mochila, empezó la tormenta. Toma ya. Así es la vida, si tienes miedo a algo el universo te lo pone en las narices.

Intenté mantener la calma y seguir caminando con una bolsa de basura cubriendo la mochila, y os juro que lo que más me reconfortaba era ver a niños de 3 o 4 años caminando con su mochilita tranquilamente delante mío. Imagino que los padres no estarían tan tranquilos. Había partes donde el camino era muy estrecho o directamente eran unas maderas clavadas a las rocas y una cuerda de dudosa estabilidad, con el precipicio debajo. Yo sin las gafas, con las sandalias mojadas que resbalaban y los truenos encima que me hacían temblar, temí por mi vida unas cuantas veces.

Es de esos momentos en que pienso: ¿por qué no tendré una vida normal aunque sea aburrida?

Al final y después de rezar hasta a la virgen maría (sólo recurro a la religión católica en casos extremos) llegamos al primer welcome. En cualquier rainbow el welcome es un toldo con unas personas que te abrazan te dicen “welcome home!” (bienvenido a casa) y te ofrecen un te o un snack. Si es tu primera vez te explican de que va la cosa y sigues camino. Pero en este era todo un minirainbow, había muchas tiendas y unas 50 personas apelotonadas bajo el toldo porque llovía todavía. Me sentí mucho más tranquila. Estrené mi ollita nueva y la requemé haciendo palomitas para todos, 4 o 5 por cabeza supongo, pero  hacen ilusión. Después hubo “food circle”, pasta por supuesto!! y un chico que ya conocía de India explicó un poco las normas y tal. Decidí quedarme dos noches en el welcome porque el sol no acababa de salir del todo y me habia venido la regla justo antes de empezar a caminar, siempre tan oportuna.

Había un rio con agua cristalina para bañarse pero sólo se podía beber de un riachuelo porque en el río habían encontrado un animal muerto, un ciervo o asi, en estado avanzado de podedumbre. Parece que es bastante común. Había un poco de tensión y descontento general, sobretodo entre las madres solteras con bebes y las familias porque  no se había dado información correcta, en la invitación se hablaba de “3 horas por un sendero”.   Alguien que había subido lo que faltaba decía que ningún padre responsable llevaría a sus hijos hasta arriba pues había que usar las dos manos en algunas partes, que resbalaba mucho, etc etc. Algunos pidieron ayuda para volver abajo. Yo me volví a asustar. Pero el tercer día salió el sol y me fui para arriba sola sin pensarlo, a mi ritmo, disfrutando de la naturaleza fantástica de ese lugar. El río era color turquesa, había cascadas, un bosque mágico…casi ni me paré en el segundo welcome, sólo quería llegar. Es cierto que había alguna parte complicada, pero sin lluvia no era tan horrible como pintaban. De hecho cuando llegué pensé que todavía me faltaba cruzar otra montaña.

El sitio era de esos que te dejan con la boca abierta. Yo no hice ni una sola foto porque el rainbow es el único lugar donde me gusta respetar las reglas, y no hacer fotos es una de ellas…pero voy a compartir las que han sido publicadas en facebook porque son demasiado bellas.

 

 

Llegué justo cuando habia acabado el primer circulo de comida pero aun quedaba una cucharadita en la olla. Enseguida empezaron los reencuentros con amigos, especialmente de los dos últimos rainbows, en India y España.

Me puse la tienda bastante cerca del fuego central porque por la noche no veo nada y había perdido la linterna antes de subir. Intenté no estar cerca de árboles por mi miedo a los rayos. Tenia uno a unos metros pero calculé exactamente la distancia y en el caso de caerle el rayo y partirlo sólo rozaría suavemente mi tienda.

A pesar de mi experiencia previa necesité algunos dias para adaptarme. Cuando llegué había unas 800 personas, pero en la luna llena llegamos a unas 3000 y a veces era un poco agobiante, demasiada energía 🙂 Hubo por suerte unos días de sol y tranquilidad. Hice algunos workshops pero no con el énfasis de otros rainbows: masaje thai, una terapia de la voz muy divertida, yoga, meditación chamánica,  eye contact, contacto entre mujeres (ese me encantó claro acariciarnos y darnos masajitos en parejas o trios de mujeres para aprender a guiar y decir que no si no te gustaba) y un par de círculos de mujeres muy interesantes. Normalmente cada día intentaba también ayudar en algo, en la cocina cortando verduras o vigilando el fuego y removiendo las ollas gigantes, que no es fácil porque te ahumas y te quemas; la food mission que había que caminar casi tres horas en total para traer comida que subía un tractor por una pista forestal, porque el helicóptero no era ni ecológico ni económico; buscar leña, hacer palomitas en el “chaizito” de enfrente de casa, donde les gusto mi idea de las palomitas y compraron 4kilos…y por supuesto servir comida, mi actividad preferida. Hacerlo de día me ponía de muy  buen humor (de noche es estresante porque no se ve nada y hace frío) y el rainbow es tan libre y tan maravilloso…imaginaros una “camarera” despeinada y semidesnuda con la ropa medio rota que va saltando de alegria y cantando, dando besos con platos en las manos, sirviendo a cientos de personas con la sonrisa de oreja a oreja y un ¡buen provecho! en diferentes idiomas… un dia me pegué una ostia gigante, volé delante de mucha gente mientras gritaba “joy soup second time!!! porque ese dia propusieron de ponerle nombre a la comida, sopa de la alegría en este caso. Y en vez de avergonzarme como habría pasado en un restaurante me revolqué por el suelo gritando “joy anytime!!!” y me partí de risa.

El rainbow es el único sitio donde no te juzgan por como vistes o no vistes, donde puedes alzar la voz, reir, llorar, caerte, parecer una loca, abrazar a desconocidos, bailar en pelotas, bailar vestida dando saltos como un mono y haciendo unga unga, cantar bien o mal, aullar, hacer la oveja…no se, puedes hacer cualquier cosa que se te ocurra mientras no dañe a los demás. No sé pasan cosas que no pasan en la vida real. Alomejor estas hablando en público en un circulo y de repente la camiseta se te baja y se te sale un pecho, o pechito, en mi caso. En la sociedad normal es como un shock. Si eres cantante te sacan en portada. Pues en el rainbow no pasa nada, puedes seguir hablando, cantando o sirviendo comida con la teta afuera con total normalidad, y ningun hombre va a babosear o a comentar nada.

Eso sí, si lavas con jabón en el río, si usas papel de water y lo dejas por ahí tirado, si cagas en cualquier lado y de cualquier manera, si tapas el fuego a los demás, si comes carne, bebes alcohol, matas o maltratas a un ser vivo, aunque sea una planta o una mosca, si que te pueden llegar a decir algo. Yo soy un poco rainbow police la verdad, pero siempre lo digo con educación especialmente cuando la gente ensucia el río.

El problema de estos rainbows grandes es que hay bastante gente nueva que vienen de la ciudad y no saben hacer sus necesidades en el campo de forma higiénica, por ejemplo. A muchos no les gusta utilizar el “shit pit” común, la zanja en el suelo donde podrías estar haciendo tus cosas y que se te pusiera alguien al lado sin problema, y claro muchos se hacen su agujero privado arriba de la montaña y tal, y algunos ni siquiera agujero, le ponían el papel de water encima y ciao. Una irresponsabilidad. Cuando llovía, toda la mierda hacia abajo, hasta que avisaron en el círculo que por favor no se hicieran shit pits privados en las alturas y que se tapara todo bien. Pero bueno reconozco que a las 12 de la noche con una linterna de mierda y un frío del carajo, después de comerte una pasta con lentejas y judías por ejemplo, porque se comía lo que había, pues te puede entrar un apretón tal que cada uno hace lo que puede.

No ha sido un rainbow fácil, para nada. Porque después de la semana de sol vino la semana de las tormentas. Y tormentas de cuidado. La primera la pasé en mi tienda minúscula aguantando que no se volara con otra amiga y cantando con el ukulele para quitarme el miedo. Pero las siguientes decidí irme al domo, una estructura ovalada donde hacían una terapia muy interesante y loca, que parecía lo mas seguro. El dia de la tormenta mas fuerte, con mucho viento, tuvimos que agarrar el domo entre 20 personas porque se iba volando, mientras nos entraba agua y granizo por todos lados. Cuando se calmó un poco acabamos cantando y bailando.  Luego salió el sol, puse las cosas a secar con buen humor, porque mi tienda se había tumbado y era una piscina y tuvimos este bonito arcoiris doble. Pero había una calma extraña. Vino el helicóptero de emergencias. Nadie sabia que había pasado, alguien hablaba de una muerte, unos decían que era un rumor, que se habían equivocado de sitio…

Pero no fue un error. Sí, murió un hermano. Almond, 42 años, belga, padre, gran músico y como suelen decir y en este caso seguro es verdad, una bellísima persona. Mis miedos a los árboles con tormenta no son infundados, le cayó un árbol en su tienda en el punto donde se recogía la comida. Se hizo una ceremonia en el circulo y se le enterró dos o tres días después en el mismo pueblo Tramonti di Sopra. No bajé pero me hubiera gustado, seguro que ese funeral fue el más bonito y alegre de los que he estado.

Semanas más tarde su mujer publicó en el facebook una petición que quiero compartir: quien quiera y pueda que plante dos árboles. Uno en memoria de Almond y otro en memoria del árbol que lo mató, que también murió.

Pero esto no se acaba aquí. Como era casi luna llena, al poco se hizo otro anuncio. ¡Había nacido un bebé! Todos estaban bien. Después resultó que había nacido otro en el parking. Dos días mas tarde otro en el primer welcome.

Una locura. Al final dicen que fueron hasta 5 pero no puedo confirmarlo porque me fui antes. Este es uno de ellos y la roca donde nació:

  

Nunca había oído de nacimientos en el rainbow, porque normalmente la civilización está muy cerca, pero he alucinado con la fortaleza de las personas, especialmente de las madres solteras. Yo cuando las veía en el domo en medio de la tormenta amando y calmando a sus bebés sentía una admiración profunda, porque tienes que tragarte tu miedo para proteger a tu hijo.  Yo no soy tan valiente todavía.

Y ahí comprobé una vez más que la vida y la muerte son la misma cosa.

Poco a poco fui superando el miedo a las tormentas, o aceptándolas, pues en el domo era mucho más llevadero. El dueño del domo es un terapeuta loco que empieza la terapia como un juego, a veces haciendo desnudar a algunos, bailando, haciendo bromas… y luego acaba llevando a las personas que él cree que están preparadas a su dolor más profundo. No sé cómo lo hace ni como detecta la vibración de cada persona. Por tanto en ese domo que estaba muy cerca de mi tienda siempre había gente gritando y llorando como locas, parecía realmente un manicomio.  Al final de la terapia la gente parecía super tranquila y liberada. Cuando había tormenta también se hacia la terapia, llamada “creator’s game”. Yo nunca llegué a mi dolor, aunque a veces era difícil no contagiarse por el dolor general, pero sí que ayudé a otros haciendo de soporte energético o incluso adquiriendo el rol de madre. Hasta las personas que parecen más libres y felices tienen un montón de mierda acumulada, rechazos, falta de amor…

Esto es el rainbow al final, un lugar donde liberarse y expresarse para sanar los traumas y afrontar los miedos.

Además de las lluvias, hubo problemas con el conductor del tractor que quería cobrar más así que hubo también escasez de comida. La primera semana no comi nada fresco, de fruta o verdura, y cuando veia a alguien comiendo una fruta porque era un “privilegiado” crudivegano se me saltaban los ojos. Hasta que una amiga no me subió algunos cereales y tostadas no tenia nada con que complementar las cuatro cucharas de comida que recibíamos los días de mala suerte. Era casi como un ramadan rainbow, cenar a las 21 o las 22h y no comer nada hasta las 14 o 15h de la tarde, pero eso yo que soy tonta y no me gusta pedir. La mayoría se buscaban la vida en los “chai shops”, tenderetes públicos donde se desayunaba cafe y chapatis. Los italianos se hicieron su propia cocina aparte y siempre que pasaba por ahi habia comida riquisima.

No quiero imaginarme como seria el mundo en situación de guerra. Si en el rainbow que la mayoria son respetuosos y comparten todo habia fricciones por el hambre, que hasta hubo que cerrar la despensa con candado una noche y todo…compartir cuando hay abundancia es fácil, pero en “extrema” escasez a muchos se le activa muy pronto el instinto de supervivencia.

Lo bueno de la escasez es que valoras todo más. Mi vecino que venía los fines de semana compartió conmigo unos frutos secos y una tableta de chocolate, otro día una amiga italiana un pedazo gigante de queso (a escondidas jaja) y un trozo de pan del bueno y era como estar en el cielo. Te daban un intento de crepe vegano pegoteado y quemado con mermelada en un chai y era la gloria. Una galleta es como un tesoro.  Alguien tenia un chorrito de aceite de oliva para ponerle a la pasta y te alegraba el día. Pero sobretodo la fruta. El dia que fui a la food mission y me dejaron comer toda la fruta que quise, sandia, melon, melocoton y un porridge, casi lloro de felicidad. En este momento que escribo en casa de mis padres tengo la misma fruta a mi disposición y de todo y no me produce ninguna satisfacción especial, pero la valoro más que antes.

El dia de luna llena es el día más especial en un rainbow. Se hizo un fuego gigante, una mañana de silencio y meditación, por la tarde estuvieron sonando los tambores a todo trapo y se hizo una ceremonia de biodanza muy bonita y lo disfrute mucho bailando como loca. Pero a la noche hizo un frio increible durante la comida, servir fue un caos casi no comimos y la música del fuego fue un poco rara, solo estaban a gusto los que bailaban desnudos en primera fila pero en la segunda fila vestido te congelabas. Es un poco como fin de año, se tienen demasiadas expectativas.

  

No se, han habido momentos muy bonitos. En el chaizito había música increible, casi una miniorquestra pues un loquito se trajo su gigante contrabajo, había violines, trompetas, flautas de todo tipo, guitarras y voces fantásticas. Un día en el círculo de comida descubrí  que cuando cantamos todos a la vez en la misma vibración, que pasa raramente, por ejemplo el Om, se puede sentir la unidad. No sé siquiera si puedo describirlo con palabras. Es un sentimiento sin sentidos, la piel de gallina, el vacío, el todo, el silencio, el amor universal. No, no puedo describirlo con palabras. Pero es algo mágico y no hace falta tomar drogas para vivirlo. En el mundo “real” se hace todo lo contrario. Dividir, competir, crear fricciones, incentivar el odio, etiquetar, limitar el amor. Nos sentimos solos y desamparados, no sabemos qué somos, estamos totalmente desconectados.  Pero no es plan de meterse para siempre en la burbuja del rainbow, el rainbow está en todos nosotros y hay que esparcir la luz y el amor donde más se necesita.

Ah se me olvidaba, para redondear, aparte de las garrapatas de la zona, los cortes, la diarrea de siempre, los que se cayeron barranco abajo y tal hubo  una pequeña epìdemia de tifus, toma ya! Salmonella tifoidea. Pues un chico lo habia traido de la India y se lo tuvieron que llevar en helicóptero y varias personas comentaron después en internet que habian pasado una semana en el hospital. Pero por suerte parece que me he salvado. Voy a comer ajo a destajo por si acaso. Si alguien estuvo y tiene fiebre más de dos días, que vaya inmediatamente al médico pues se puede desarrollar hasta un mes después. He aprendido a dejar de renegar de la medicina occidental y encontrar el equilibrio, porque en estos casos los antibióticos te pueden salvar la vida.

 

Y nada, al parecer el cleaning se hizo en su mayoría con el helicóptero, y costó 2.200€. Algunos lo critican, se podria haber hecho mejor, todo el mundo tendria que haberse llevado algo consigo…pero bueno no está mal si comparamos como está el Everest: http://www.bbc.co.uk/newsbeat/article/39442821/tonnes-of-rubbish-is-being-cleared-from-mount-everest

Podrán criticar lo que quieran, pero os aseguro que no quedó nada de basura. Lo único si, algunas plantas un poco pisoteadas, pobrecitas, pero por algo no se repite el lugar del rainbow hasta almenos dentro de 7 años.

 

Que la luz del arcoiris inunde nuestros corazones 🙂  

WE ARE ONE

 

 

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5 comentarios en “Rainbow de Italia

  1. Carmen me alegro que estés bien!!!.Me ha dejado impactada lo del hombre que ha muerto y que hayan nacido niños allí.Entiendo que forma parte de la naturaleza pero que una mujer embarazada se arriesgue de esa forma sabiendo que puede ponerse en peligro y a su niño la verdad me parece irresponsable pero evidentemente lo respeto.Cambiando de tema hay una planta que es un antibiótico natural que se llama equinacea por si te la quieres tomar y no tomar productos químicos por prevenir.Un beso fuerte valiente!!! Cual es tu próximo viaje? Sigues en Barcelona?

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  2. GRACIAS por mostrar que se puede ser libre amiga. Leyendo tus entradas me inspiro y me siento libre aun sabiéndome atado a mi vida urbanita (por ahora). Desde hace un par de años sigo tus vivencias y reflexiones y me han ayudado mucho. Admiro tu valor y determinación a la hora de seguir tu propio camino. Gracias, gracias, gracias por compartirlo!!!

    Y hoy que por fin me he decido a comentar una de tus entradas aprovecho para preguntar algo que llevo queriendo saber desde hace tiempo, ¿cómo se puede saber donde y cuando se celebran los Rainbow? Me encantaría poder vivirlo

    Un abrazo desde el corazón

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