El bosque mágico

Por si no tenía suficiente paz en este maravilloso rinconcito de Mallorca, hoy volví a mi parque preferido. Aparco la bici, sólo hay dos personas más paseando a sus perros. Me voy en dirección contraria y me adentro en el bosque, hasta que no queda rastro de vida humana. Me siento en una roca enorme, las piernas cruzadas, la espalda recta, los ojos cerrados. El tiempo se detiene y respiro profundamente. Huele a VIDA.

Por primera vez dejo de pensar en mí y los problemas que me rodean, sólo escucho a la Madre Tierra: los pájaros, el viento fresco, las hojas cayendo de los árboles. A lo lejos, el campanilleo suave de las ovejas. De repente, una tenue luz me despierta de mi dulce letargo: el sol de junio. Se me escapa una sonrisa, no puedo evitarlo. Demasiado tiempo en tierras inglesas.

Por un momento formo parte de este bosque mágico, un árbol más, o quizá un pájaro. La piel erizada, mientras escribo estas palabras en mi libreta desgastada.
Mis ojos se humedecen ligeramente…y ocurre lo que tan pocas veces pasa: estoy llorando de felicidad.

bosque

Anuncios

Comparte tu opinión o experiencia

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s